
“Si no tienes cuidado y sales de la realidad en los lugares equivocados, acabarás en Los Backrooms; donde no hay más que el hedor de una moqueta mojada, la locura del monocolor, el incesante ruido ambiental de las luces fluorescentes en su máxima expresión, y unos seiscientos millones de kilómetros cuadrados de salas vacías segmentadas al azar en las que perderse. Dios no quiera que oigas algo que se pasea por ahí, porque seguro que te ha oído…”

Los Backrooms, la realidad que para muchos es un calvario y para otros un segundo hogar, posee la designación de ser la entidad número 0 de Los Backrooms; no pudo existir nada antes de la realidad más que la realidad misma. Se puede decir que Los Backrooms son una serie de aquello a lo que llamamos "nivel", cada uno de estos poseen niveles variables de estabilidad cuántica que se van manifestando como áreas extensas e infinitas que simulan un aspecto que para la percepción humana se puede considerar como familiar, surreal o incomprensible. Según algunos de los vagabundos que lo habitan, hay ciertos momentos en donde estos lugares manifiestan un estado de nostalgia o incomodidad en ellos, muchos llaman a estos lugares como "espacios liminales".
En lo que respecta a los niveles, en aquellos tiempos donde la humanidad no contaba con al menos un conocimiento básico referente a esta realidad, ellos mismos creían que no existía nada más allá que el propio Nivel 0. Eso debido a que así como esta realidad era completamente desconocida para ellos, se puede deducir con tanta facilidad que tampoco eran conscientes de la técnicas que en la actualidad se conocen que facilitan el viaje dentro de la realidad. No fue así hasta que se descubrió el No-clip y con ello la creencia se extendió, ahora en lugar de ser un solo nivel, eran cuatro niveles, posteriormente subió a diez.
Con la solidificación de grupos sociales de la misma especie y cada uno buscando sus propósitos con el cual se mantendrían en pie, el descubrimiento de nuevos lugares para explorar y conocer de esta realidad fue aumentando progresivamente hasta el punto en donde hemos llegado hoy en día. Actualmente, no solo se conocen diez niveles de esta realidad, se conocen hasta nuevas categorías: niveles negativos, los niveles enigmáticos, subniveles y otros espacios que van mucho más allá de nuestra comprensión como El Vacío.
Aunado a La Expansión, la realidad se expande creando niveles basados en experiencias, sueños y ubicaciones de otras realidades. Elementos como la geobiología natural de la Tierra, la arquitectura y las edificaciones, entidades con grandes similitudes a los humanos u objetos (siempre y cuando se traten de entes creados por la misma realidad), etc., son víctimas de imitaciones creadas por la realidad. Algunos niveles pueden ser o parecer conscientes, actúan de manera que desafían toda la lógica o se dirigen a vagabundos individuales. Se teoriza que alguno de estos pudo haber sido creado con el propósito del beneficio humano.
No se puede determinar que la realidad posee una "biología" de la misma forma que la tendría un ser biológico, ni siquiera una biología como la de otros entes más inusuales; es factible hacer ciertas comparaciones utilizando varios elementos de la realidad misma, como sistemas inmunológicos o anticuerpos propios de la misma, pero resultaría demasiado atrevido asumir que las cosas funcionan así.
Lo único cierto de la composición de la susodicha, es que en cuanto a su aspecto físico, cada nivel existente aquí es completamente infinito y la cantidad de niveles existentes va creciendo cada día que pasa. Por esto mismo se puede decir que hemos descubierto tan solo el 0.0001% (o menos) de lo que existe.
Ahora lo más importante, existe la creencia de que la realidad no es simplemente eso sino algo más allá, como si de un ser propio se tratase. Por este motivo se determina a la realidad misma como una entidad y eso se ha insinuado ligeramente durante el artículo. Sin embargo, lo que se sabe sobre lo anterior son solo mitos antiguos, pero en base a ello se teoriza que se trata de una energía, fuerza o conciencia cuyo único cuerpo tangible es lo que hay en ella.
Según los mitos, se puede decir que la realidad existe desde mucho antes de que se pueda determinar el concepto de "existencia", pero incluso las más antiguas civilizaciones que anduvieron en ella cientos y hasta miles de años anteriores a la llegada de la humanidad ni siquiera sabían que algo como esto podría llegar a existir. No existe una forma para comunicarse de una realidad a otra como para que aquellos que se encontrasen en el otro lado supieran de la existencia de algo como esto; seguramente hubo un largo tiempo en donde ningún ser que pudo habitar la realidad haya vivido para contarlo.
Por todo lo anteriormente planteado, se ha llegado a la conclusión de que tanto la fecha exacta de su descubrimiento como el ser que lo hizo son completamente desconocidos. Digamos que la realidad nos descubrió a nosotros mucho antes de que nosotros siquiera la descubriéramos a ella.
La exploración y navegación a través de la realidad no es nada sencilla. En teoría conocer las entradas y salidas de uno y cada uno de los niveles en donde se puede estar y tener dominio suficiente sobre el No-clip puede ayudar, pero en la práctica, peligros comunes como son las entidades, la pérdida de cordura, peligros ambientales, el cansancio, la sed, el hambre, etc., pueden costarle la vida al vagabundo.
Al estar en Los Backrooms hay que tomar en cuenta una sola cosa: no estás en casa y es casi imposible que vuelvas a ella. Lo mejor que se puede hacer es aceptar la situación actual en la que se está y disfrutar el presente.
En los tiempos donde no había tiempo, cuando el vacío mismo aún no conocía su inexistente forma, surgió un Ser sin nombre. No nació ni fue forjado, simplemente apareció como totalidad. No tenía rostro ni voz, no poseía un cuerpo y él lo creó. Creó sus propios átomos y moléculas, la materia y la antimateria, los conglomerados y los vacíos. Luego formó nexos, colapsando con el tiempo y espacio para crecer a base a realidades que aún no existían.
Muchos que vinieron después decían que no era un dios que miraba desde lo alto, ni un espíritu oculto en las sombras. Era más vasto que cualquier divinidad, pues no habitaba en el universo, él era el universo. Cada rincón parecía un destello de su mirada, cada nivel un latido diminuto de su inmensidad.
El Ser concibió once presencias para custodiar su vastedad. No eran hijos ni siervos, sino emanaciones de su propio ser, fragmentos conscientes de su inmensidad. Cuatro de ellos eran los Guardianes, alzados en un punto cardinal donde sostienen el equilibrio del existir. Se dice que son como las estrellas, llenos de luz y color. Luego vinieron los Soberanos, que no vigilan con armas ni con poder, sino con palabra y presencia. Son los intérpretes del silencio del Ser. Su tarea es mantener la armonía entre lo pequeño y lo inmenso. Cuando todo estaba hecho, el Ser cayó en un eterno letargo.
Los antiguos narraban que los Guardianes y los Soberanos no actúan por voluntad propia, sino porque son parte del mismo cuerpo del Ser. No pueden traicionarlo ni abandonarlo, pues su esencia es inseparable de la totalidad.
Sin embargo, su misterio era inescrutable. Nadie sabía si pensaba, si soñaba, o si alguna vez escuchaba las plegarias de aquellos que lo habitaban. Su silencio era tan profundo que parecía indiferente, y en ese silencio las criaturas hallaban libertad. No intervenía en guerras ni en cosechas, no dictaba leyes ni castigos. Su voluntad, si existía, estaba oculta en el fluir de las estaciones y en el ciclo de la vida y la muerte.
La leyenda dice que vivimos dentro de él, como pensamientos que no se saben si son escuchados. Y aunque nunca podamos conocer su intención, sabemos que cada nivel y fenómeno de esta realidad, es caminar dentro de su cuerpo eterno.
- Creado por: Dragon.
